La técnica
Fibras sueltas que se vuelven volumen
El fieltro transforma la lana en un cuerpo denso mediante fricción, agua y presión manual. No hay tejido ni costura: la fibra se traba sobre sí misma.
Cada etapa define la resistencia, la absorción acústica y la textura final de la pieza. Conocer el proceso permite valorar el cuidado que requiere cada objeto.
Etapas del trabajo
Cuatro pasos, una misma fibra
01 · Cardado
La lana se peina en capas finas para que las fibras queden orientadas en una misma dirección.
02 · Humedecido
El agua y el jabón abren las escamas de la fibra, permitiendo que se traben entre sí.
03 · Fricción
Presión y roce repetidos compactan la capa hasta formar una superficie densa y continua.
04 · Moldeado
La pieza se modela en tres dimensiones y se deja secar para fijar su forma final.

Detalle del grano
La consistencia se construye con las manos
Al trabajar la fibra húmeda, se observa cómo el grano se cierra y el tejido gana cuerpo. Cada movimiento define la densidad de la superficie.
Al secarse, la pieza conserva esa trama compacta y estable, lista para mirarse de cerca.